Al sur de la capital podrás encontrar el barrio donde se preserva mejor su esencia histórica. Rodeado de una arquitectura colonial y folklore mexicano, este sitio es ideal para sentir que estas turisteando con un aire de provincia sin la necesidad de salir de la CDMX (solo aventarte un par de horas de tráfico, claro eso dependerá de la distancia a la que te encuentres).

Este sitio también funciona como un punto de reunión para las almas artísticas de la ciudad, lo cual no es ninguna novedad pues retomando un poquito nuestras clases de historia, Coyoacán ha sido cuna de magnas personalidades como Dolores del Río, Diego Rivera y la renombrada Frida Kahlo, siendo esta última uno de los iconos referentes de este barrio pues aquí se encuentra ubicada la Casa Azul, lugar donde pasaría sus últimos días de vida la artista  y que ahora funciona como un Museo donde se presentan obran de la pintora, ¡Ojo aquí! Que este también es un imperdible, solo que te recomendamos llegar temprano porque las filas son interminables todos los días.

Para gustos hay colores y para la panza hay sabores, eso es algo que este lugar sabe bien. Por eso en este refugio además de tranquilidad y vegetación abundante, podrás encontrar entre sus avenidas flanqueadas un sinfín de restaurantes y cafeterías como La Guadalupa que opera desde 1932, ¡Imagínate! Ni los abuelos pudieron ir a su inauguración; otra tradición culinaria del lugar que data de 1930 son los Helados Siberia, tan famosos y antiguos como una leyenda urbana por lo exóticos que pueden llegar a ser los sabores que presentan como el de pétalos de rosa, ¿Te imaginas su sabor? ¿No?, pues no te puedes perder de esta experiencia casi religiosa y degustar de un helado en barquillo sentado en el Jardín Hidalgo o en la plaza principal del centro de Coyoacán mientras ves la función de algún mimo en turno.

Si ninguna de estas opciones te convenció, también puedes darte una vuelta por la infinidad de puestos ambulantes que hay en cada calle, donde te encontrarás con unos verdaderos manjares mexicanos a bajo costo y que seguro no te decepcionarán. Eso sí, ponte buzo y fíjate cual es el que tiene la fila más larga, pues seguramente será el más sabroson.

¡Así que deja tu dieta de lado y déjate ir! Pues sería casi casi un pecado visitar la Ciudad de México y no lanzarse hasta Coyoacán a probar estas delicias durante tu visita. Prepara tu outfit más instagramable porque seguro querrás tomarte increíbles fotos de recuerdo en cada esquina del barrio. Claro, no olvides hacerlo antes de comer para que luzcas mucho mejor (emoji de la lunita).

Al sur de la capital podrás encontrar el barrio donde se preserva mejor su esencia histórica. Rodeado de una arquitectura colonial y folklore mexicano, este sitio es ideal para sentir que estas turisteando con un aire de provincia sin la necesidad de salir de la CDMX (solo aventarte un par de horas de tráfico, claro eso dependerá de la distancia a la que te encuentres).

Este sitio también funciona como un punto de reunión para las almas artísticas de la ciudad, lo cual no es ninguna novedad pues retomando un poquito nuestras clases de historia, Coyoacán ha sido cuna de magnas personalidades como Dolores del Río, Diego Rivera y la renombrada Frida Kahlo, siendo esta última uno de los iconos referentes de este barrio pues aquí se encuentra ubicada la Casa Azul, lugar donde pasaría sus últimos días de vida la artista  y que ahora funciona como un Museo donde se presentan obran de la pintora, ¡Ojo aquí! Que este también es un imperdible, solo que te recomendamos llegar temprano porque las filas son interminables todos los días.

Para gustos hay colores y para la panza hay sabores, eso es algo que este lugar sabe bien. Por eso en este refugio además de tranquilidad y vegetación abundante, podrás encontrar entre sus avenidas flanqueadas un sinfín de restaurantes y cafeterías como La Guadalupa que opera desde 1932, ¡Imagínate! Ni los abuelos pudieron ir a su inauguración; otra tradición culinaria del lugar que data de 1930 son los Helados Siberia, tan famosos y antiguos como una leyenda urbana por lo exóticos que pueden llegar a ser los sabores que presentan como el de pétalos de rosa, ¿Te imaginas su sabor? ¿No?, pues no te puedes perder de esta experiencia casi religiosa y degustar de un helado en barquillo sentado en el Jardín Hidalgo o en la plaza principal del centro de Coyoacán mientras ves la función de algún mimo en turno.

Si ninguna de estas opciones te convenció, también puedes darte una vuelta por la infinidad de puestos ambulantes que hay en cada calle, donde te encontrarás con unos verdaderos manjares mexicanos a bajo costo y que seguro no te decepcionarán. Eso sí, ponte buzo y fíjate cual es el que tiene la fila más larga, pues seguramente será el más sabroson.

¡Así que deja tu dieta de lado y déjate ir! Pues sería casi casi un pecado visitar la Ciudad de México y no lanzarse hasta Coyoacán a probar estas delicias durante tu visita. Prepara tu outfit más instagramable porque seguro querrás tomarte increíbles fotos de recuerdo en cada esquina del barrio. Claro, no olvides hacerlo antes de comer para que luzcas mucho mejor (emoji de la lunita).