Hablar del Estado de Michoacán es hablar de historia y personajes sobresalientes como José María Morelos, pero hablar específicamente de la Ciudad de Morelia es llenarte de cultura en toda la extensión de la palabra.

¿Sabías que su centro histórico es Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1991? Pues es que su Catedral, Palacio de Gobierno y demás edificios adyacentes están detenidos en el tiempo, dándonos la sensación de que estamos en otra época. Para los ojos es un deleite ver tantas construcciones hechas de cantera rosa, algo que no todas las ciudades tienen.

También puedes darle gusto a tu estómago con las comidas típicas, como los uchepos y corundas que son los tamales de la región; los gaspachos, y no, nos referimos a la sopa fría, sino a un coctel de frutas tradicional. La nieve de pasta es uno de los postres más queridos, además de los ates de todas las frutas que te puedas imaginar. 

Dale entrenamiento a tus piernas, pues hay demasiados lugares para visitar en Morelia, comenzando por el Centro Histórico. Recorre hacia el viejo acueducto (de los más antiguos en México), y podrás ver la Fuente Las Tarascas y pasarte por el Callejón del Romance, algo así como el Callejón del Beso moreliano. Si buscas algo de arte, no te preocupes, esta ciudad tiene varios museos, como el Museo de Historia Natural, el Museo Regional Michoacano y el Museo del Dulce, para llevarte recuerdos comestibles.

Puedes ver alguna obra en el Teatro Ocampo o qué te parece visitar la Casa de Morelos. ¿Suficiente cultura para una ciudad? Pues imagínate visitar la ciudad en pleno Festival Internacional de Cine De Morelia; podrás ver estrenos de películas y tal vez tomarte foto con alguna celebridad. 

¿Ahora ves por qué te decimos que Morelia es una ciudad histórica? ¡Tienes que visitarla en tus próximas vacaciones!

– Eduardo Lujan

Hablar del Estado de Michoacán es hablar de historia y personajes sobresalientes como José María Morelos, pero hablar específicamente de la Ciudad de Morelia es llenarte de cultura en toda la extensión de la palabra.

¿Sabías que su centro histórico es Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1991? Pues es que su Catedral, Palacio de Gobierno y demás edificios adyacentes están detenidos en el tiempo, dándonos la sensación de que estamos en otra época. Para los ojos es un deleite ver tantas construcciones hechas de cantera rosa, algo que no todas las ciudades tienen.

También puedes darle gusto a tu estómago con las comidas típicas, como los uchepos y corundas que son los tamales de la región; los gaspachos, y no, nos referimos a la sopa fría, sino a un coctel de frutas tradicional. La nieve de pasta es uno de los postres más queridos, además de los ates de todas las frutas que te puedas imaginar.

Dale entrenamiento a tus piernas, pues hay demasiados lugares para visitar en Morelia, comenzando por el Centro Histórico. Recorre hacia el viejo acueducto (de los más antiguos en México), y podrás ver la Fuente Las Tarascas y pasarte por el Callejón del Romance, algo así como el Callejón del Beso moreliano. Si buscas algo de arte, no te preocupes, esta ciudad tiene varios museos, como el Museo de Historia Natural, el Museo Regional Michoacano y el Museo del Dulce, para llevarte recuerdos comestibles.

Puedes ver alguna obra en el Teatro Ocampo o qué te parece visitar la Casa de Morelos. ¿Suficiente cultura para una ciudad? Pues imagínate visitar la ciudad en pleno Festival Internacional de Cine De Morelia; podrás ver estrenos de películas y tal vez tomarte foto con alguna celebridad. 

¿Ahora ves por qué te decimos que Morelia es una ciudad histórica? ¡Tienes que visitarla en tus próximas vacaciones!

– Eduardo Lujan